"¿QUIEN SOY?"

Nací el 24 de octubre de 1880 en San Gregorio, un pequeño pueblo de los Abruzos, Italia. Crecí en una familia humilde, de fe profunda y de trabajo constante, donde aprendí desde muy niña que la vida tiene sentido cuando se entrega a los demás.

A los 24 años, sentí la voz de Dios que me llamaba a consagrarme por entero a su servicio. Así ingresé en la Congregación de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia, deseando ser un instrumento de consuelo para quienes más sufren.

Una Nueva Patria: La Misión en Argentina

En 1908, la Providencia Divina trazó un nuevo rumbo para mi vida. Cruzé el océano e llegué a la Argentina, un país lleno de esperanza que me abrió sus brazos para siempre.

Mi destino fue la ciudad de La Plata, donde se me encomendó la responsabilidad de cuidar de las salas del Hospital de Niños. Lo que comenzó como una tarea cotidiana se convirtió en la misión de toda mi vida: convertir cada pabellón, cada camita y cada rincón del hospital en un santuario de amor, fe y dignidad para los más pequeños.

Una Vida Entregada al Cuidado y a la Fe

Durante casi cincuenta años guie a mis hermanas de comunidad y al personal del hospital, buscando siempre:

  • Brindar la mejor atención: Exigía siempre la máxima calidad médica y humana, porque estaba convencida de que para los niños y para Dios siempre había que dar lo mejor.

  • Crear hogares de sanación: Impulsé la creación de la Granja de City Bell para abastecer al hospital y ofrecer un lugar de recuperación a los niños, y el Solárium de Mar del Plata.

  • Sostener con la oración: Todo trabajo e infraestructura nacían del Sagrario. La oración constante y la confianza en la Misericordia de Dios fueron el verdadero motor de cada logro.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Caminando tras las huellas de caridad